Los proyectos de hackitectura.net para la frontera, la plaza y la sala de situación

Los proyectos de hackitectura.net para la frontera, la plaza y la sala de situación

Este artículo de Pablo DeSoto fue publicado originalmente en el número 27° de la revista Dearq el 01 de julio de 2020 (DOI: https://doi.org/10.18389/dearq27.2020.07). A continuación, lo presentamos como parte de una colaboración conjunta para contribuir a la difusión de investigaciones, análisis y opiniones que la comunidad académica nacional e internacional elabora sobre la arquitectura, los temas de la ciudad y las áreas relacionadas.

Este artículo presenta una lectura histórica de algunos de los proyectos del colectivo de arquitectura experimental hackitectura.net, realizados en la primera década del siglo XXI en los nuevos espacios de los flujos que acababan de surgir. En colaboración de base con los movimientos sociales, estas propuestas imaginaron y experimentaron de manera radical las posibilidades emancipadoras y de transformación social de unas tecnologías de computación en su momento incipientes, incluyendo wifi, streaming y redes digitales autónomas. Analizando intervenciones en ámbitos espaciales como la frontera, la plaza y la sala de situación, el artículo fundamenta la visión de hackitectura.net con sus aprendizajes, logros y limitaciones. 

A finales del siglo XX, el cambio de una sociedad industrial a una sociedad informacional, que se inició en la década de 1970, estaba completándose. El papel de las tecnologías digitales de la información y la comunicación pasó a ser hegemónico y determinó las características sociales, económicas y políticas de la sociedad contemporánea.

El sociólogo y teórico de la cultura cibernética Manuel Castells abordó esta nueva realidad en su trabajo de investigación enciclopédico llamado The Information Age. En el primer volumen, titulado The Rise of the Network Society (1996), ofrece su interpretación de las transformaciones espaciales, definiendo las redes como la nueva morfología de nuestras sociedades. Para el autor, además de las redes, nuestra sociedad se basa en flujos: de capital, información, imágenes, sonidos y símbolos. Los flujos no son solo un elemento de organización social; son la expresión de los procesos que dominan nuestra vida económica, política y simbólica. Si ese es el caso, el apoyo material para los procesos dominantes de nuestra sociedad será el conjunto de elementos que sostienen esos flujos y hacen que su articulación sea materialmente posible al mismo tiempo.

Por lo tanto, Castells propuso la idea de que existe una nueva forma espacial característica de las prácticas sociales que dominan y dan forma a la sociedad en red: el espacio de los flujos. Se trata de una abstracción cultural de alto nivel del espacio y el tiempo, y de sus interacciones dinámicas con la sociedad de la era digital. Esta noción reconceptualiza nuevas formas de arreglos espaciales bajo el nuevo paradigma tecnológico, un tipo de espacio que permite la interacción distante sincrónica en tiempo real. El espacio de los flujos se opone e impone su propia lógica al espacio tradicional, que Castells llama el espacio de los lugares. Para el autor, aquellos agentes sociales capaces de operar en estos nuevos espacios-territorios serán los que alcancen una posición dominante en este nuevo contexto. Una consecuencia de este argumento es que una intervención para transformar los territorios contemporáneos requiere operar en el espacio de los flujos.

La hipótesis hackitectura

Bajo la premisa de intervenir en estos territorios digitales emergentes, fue cuando allá por el año 2001, un grupo de personas vinculadas a la Escuela de Arquitectura y a los movimientos sociales de Sevilla —José Pérez de Lama Halcón, Sergio Moreno y Pablo DeSoto — comenzamos una práctica teórica y de acción de arquitectura experimental que acuñamos con el término de hackitectura. Si el espacio de los flujos se configuraba como el nuevo territorio hegemónico y de poder, la hipótesis de hackitectura consistiría en intervenir en este para tratar de configurarlo como un espacio emancipador y de autonomía para los movimientos sociales y con visiones sociopolíticas críticas alternativas. El panorama de los movimientos sociales del que éramos parte en ese tiempo estaba marcado por la eclosión de las redes internacionales altermundistas, bajo el eslogan “Otro mundo es posible”, que venía acompañado por la invención de nuevas herramientas tecnológicas y plataformas autónomas en internet. Entre estas se destacaba Indymedia, la primera red global de comunicación independiente en internet construida en base comunitaria a lo largo del mundo en colaboración con el movimiento hacktivista y de software libre.

La idea de hackitectura estaba directamente influenciada por el software libre, la ética hacker y el cyberpunk. El software libre se fundamenta en la máxima de la producción en abierto de código informático. La ética hacker se resume en la búsqueda de usos no previstos para las máquinas y sistemas complejos. El cyberpunk es el género de la ciencia ficción en el cual los personajes principales son hackers en un futuro de distopía tecnológica. Nuestro propósito era aplicar de alguna forma estas filosofías, prácticas y ficciones del ámbito computacional a las maneras de producir, habitar y experimentar el espacio de los flujos. De ahí surgió la hackitectura, entendida como la acción, el evento o la situación resultante del agenciamiento de hackers y arquitectos. Sumada la extensión .net, nuestra propuesta exploraba cómo la computación estaba adicionando nuevas dimensiones a la experiencia del mundo, aquellas que permitían intervenir en el tipo de espacio-territorio vinculado a las tecnologías de la información que estaba emergiendo.

A partir del pensamiento de las duplas filosóficas Gilles Deleuze y Félix Guattari y Antonio Negri y Michael Hardt, otra de las formulaciones de la hipótesis de hackitectura fue enunciada por Pérez de Lama Halcón como el “devenir cíborg de la multitud”. Movidos por la fascinación por los novedosos territorios digitales y la esperanza de que podrían aportar a la construcción de un mundo nuevo y mejor, se trataba de expandir la práctica de hacktivismo del ámbito de los computadores e internet a una escala urbana y territorial, en la que se pretendía componer elementos de software y hardware con movimientos sociales y espacios en su sentido tradicional.

Este artículo presenta una lectura histórica de estas prácticas experimentales y escoge intervenciones en tres escalas de los espacios-territorios en transformación: la frontera, la plaza y la sala de situación. A inicios del siglo XXI, estos espacios estaban adquiriendo una nueva complejidad debido a la digitalización, “aumentados” con capas de interacción computacional mediante la adición de tecnologías de socialización, comercio, seguridad y control. De manera optimista, en hackitectura.net nos propusimos “hackear” estos espacios de los flujos con una agenda de transformación social mediante la exploración de los potenciales emancipadores y performáticos de las tecnologías de computación de entonces. 

Primeras acciones: la multitud conectada

En los inicios, en la ciudad de Sevilla en el año 2001, con hackitectura.net comenzamos a poner en marcha iniciativas combinadas en el espacio físico y el ámbito digital de la web. Estas acciones seminales consistieron en videoproyecciones en el espacio público, usando computadoras conectadas a internet con el incipiente wifi de entonces o en su defecto con cables de red lanzados desde alguna casa vecina. Estas acciones se enmarcaban en las luchas por la salvaguarda del espacio público de Sevilla, como la movilización ciudadana contra la construcción de un parking en la Alameda de Hércules, un espacio alternativo de la ciudad. La novedad de nuestras aportaciones consistía en conectar la acción en el espacio urbano con el espacio de los flujos, trayendo a este contenidos de internet y viceversa, algo novedoso en la época. Para ello fue necesaria la capacitación en diversas tecnologías de hardware-software y establecer una infraestructura de servidores propios que nos permitieran llevar a cabo esos experimentos. Sergio Moreno se convirtió en el sysadmin de hackitectura.net, deviniendo experto en administración de servidores, programación php y streaming —una tecnología en desarrollo en aquel momento—.

Figura 1. La Multitud Conectada. Image © Hackitectura.net
Figura 1. La Multitud Conectada. Image © Hackitectura.net

La Multitud Conectada fue el primer prototipo de espacio de los flujos que producimos, en el 2003, junto a una red de activistas, artistas y especialistas en computación, en el que empleamos diversas tecnologías, como la conexión satelital bidireccional, el wifi o el streaming con software libre. El proyecto contó con el apoyo de la Universidad Internacional de Andalucía y consistió en un programa de contenidos remotos que estableció conexiones en tiempo real con México D. F., Bogotá, París o el Viso del Alcor, con el que creamos un espacio a la vez local y global, digital y analógico (fig. 1). Los diseños que comenzamos a producir por aquellos días tenían como objeto organizar espacialmente los elementos de hardware, software, redes y flujos que hacían posible la experiencia conectada (fig. 2). 

Figura 2. La Multitud Conectada. Image © Hackitectura.net
Figura 2. La Multitud Conectada. Image © Hackitectura.net

A partir de estas primeras iniciativas, las producciones de hackitectura.net fueron aumentando de escala y complejidad en sinergia con múltiples grupos y personas del territorio nacional y otras partes de Europa, e incluyeron prototipos espaciales y territoriales, plataformas digitales y herramientas de software libre para ser empleadas en el contexto de los movimientos sociales. 

Interviniendo en la frontera 

El estrecho de Gibraltar, en la frontera suroeste de Europa con el norte de África, es un territorio geopolítico de interés estratégico donde múltiples sistemas convergen y colapsan: el norte y el sur; la Unión Europea y el Magreb; así como los movimientos de capital, mercancías y de personas migrantes. En ese espacio sobrecodificado de conflicto, el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), que comienza a instalarse en el perímetro costero de Andalucía en el 2002, constituye una de las primeras experiencias en el mundo de fortificar una frontera con medios electrónicos. La iniciativa formaba parte de las políticas del régimen europeo de fronteras, que incluía otras acciones en el territorio, como la construcción de centros de detención para inmigrantes. El SIVE es un sistema tecnológico compuesto por sensores optrónicos, de video e infrarrojos que son capaces de detectar, a diferencia de los radares anteriores, cuerpos humanos en pequeñas embarcaciones. Su instalación en los tramos del estrecho más próximos a Marruecos supuso la alteración de las rutas de migrantes, que los forzó a trazar rutas más largas para evitar ser detectados e interceptados. El SIVE se erigió como un muro electrónico, una infraestructura securitaria de visión e interceptación de la Europa Fortaleza (fig. 3).

Figura 3. Cartografía crítica del estrecho de Gibraltar (detalle). Image © Hackitectura.net
Figura 3. Cartografía crítica del estrecho de Gibraltar (detalle). Image © Hackitectura.net

Ante esta realidad fronteriza marcada por la crisis creciente de los migrantes y las muertes por hundimientos en el mar, hackitectura.net y otros grupos como la Casa de la Paz de Sevilla, Zemos 98 y la Casa de Iniciativas de Málaga, propusimos en el 2003 la creación de un proyecto tecnológico de comunicación independiente: un nodo de la red global Indymedia con foco en el estrecho de Gibraltar. Entendiendo la frontera no como periferia, sino como centro de las transformaciones en curso de la globalización, Indymedia Estrecho funcionaría como herramienta de comunicación y organización para la red de apoyo y solidaridad con los migrantes, creando un territorio transfronterizo “otro”, a la vez físico y digital, un espacio de los flujos construido de abajo para arriba.

Figura 4. Cartel Fadaiat. Image © Hackitectura.net
Figura 4. Cartel Fadaiat. Image © Hackitectura.net

La siguiente acción propuesta por hackitectura.net fue un proceso concreto de intervención en el territorio del estrecho usando tecnologías de la computación. Tomamos prestado para ello el nombre de Fadaiat, de la autora marroquí Fatema Mernissi, que se traduce como “a través de los espacios” y que significa al mismo tiempo el conjunto de comunicaciones en el espectro, antenas satelitales o la alfombra mágica de las Mil y una noches. A este acrónimo lo acompañamos del eslogan “Libertad de movimiento, libertad de conocimiento”, que juntaba la agenda de la autodeterminación de la movilidad con las pautas del movimiento del software y la cultura libre (fig. 4). Fadaiat funcionaría como una metáfora viviente con la que imaginar otros usos para la tecnología en la frontera. El proyecto se concebía así como una especie de espejo crítico o ingeniería inversa del SIVE.

Figuras 5. Esquemas técnicos. Image © Hackitectura.net
Figuras 5. Esquemas técnicos. Image © Hackitectura.net
Figuras 6. Esquemas técnicos. Image © Hackitectura.net
Figuras 6. Esquemas técnicos. Image © Hackitectura.net

Un puente de comunicaciones digitales era el gesto tecnológico y simbólico que conectó un encuentro de activismo y arte que funcionaba simultáneamente en las dos orillas del estrecho, en Tarifa y Tánger (figs. 5 y 6). El encuentro juntó durante una semana y en dos ediciones anuales a artistas, activistas, hackers y científicos sociales. El enlace principal consistió en una conexión wifi que unía dos espacios a través de la frontera donde ocurrieron conferencias, mesas redondas y actividades culturales. Una de las antenas se situó en una torre del Castillo de Tarifa (España) y la otra en una azotea particular en el Marshan de Tánger (Marruecos), que cubría un enlace de 32 kilómetros a través de las aguas del estrecho. En el 2004, la tecnología wifi no era de uso común como ahora, por lo que se constituyó como la primera conexión wifi ciudadana que, supiéramos, se hacía entre dos continentes. El enlace funcionó durante unas horas y permitió un flujo de videoconferencia de punto a punto entre Tarifa y Tánger mediante el software Gnome Meeting (fig. 7), un puente wifi intercontinental. 

Figuras 7. Esquema técnico del enlace inalámbrico intercontinental. Image © Hackitectura.net
Figuras 7. Esquema técnico del enlace inalámbrico intercontinental. Image © Hackitectura.net

En la edición de Fadaiat del 2005, además de la conexión wifi, el colectivo Makrolab de Eslovenia y el colectivo NPR de San Francisco instalaban respectivamente un radar y una emisora de radiofrecuencia en la azotea del Castillo de Tarifa. En la frontera sobrecodificada del estrecho, Fadaiat sumaba durante unos días otros flujos de computación posibles a medio camino entre el acto poético, el encuentro activista y el experimento tecnológico (fig. 8). 

Figura 8. Fadaiat medialab. Image © Hackitectura.net
Figura 8. Fadaiat medialab. Image © Hackitectura.net

Más tarde, las redes vinculadas a Fadaiat participamos en un concurso de ideas con el fin de obtener la cesión para usos culturales y turísticos de un antiguo observatorio metereológico de la Marina española con forma de castillete en Tarifa. Nuestra propuesta consistió en tornar las ideas detrás de Fadaiat en una infraestructura permanente, acompañada de usos recreacionales, que denominamos el proyecto Observatorio Tecnológico del Estrecho. La propuesta no ganó el concurso —que fue adjudicado a un promotor inmobiliario más tarde envuelto en tramas de corrupción urbanística—. Estas iniciativas en la frontera del estrecho de Gibraltar fueron documentadas en el libro Fadaiat: libertad de movimiento, libertad de conocimiento, con traducciones al árabe y al inglés, publicado en el 2007. 

Imaginando una de sala de situación ciudadana

Salas de situación es el nombre de las habitaciones desde las que, en momentos de crisis, aquellos que tienen el poder monitorean datos del exterior y toman decisiones. Tienen su génesis en el contexto de la Segunda Guerra Mundial con la invención de las computadoras y la colaboración de arquitectos y militares. Se trata de espacios equipados con pantallas y paneles de datos, opacos al escrutinio del público, y que se emplean para hacer seguimiento desde la frontera del estrecho de Gibraltar hasta los procesos de fisión del átomo en una central nuclear.

En los proyectos de hackitectura.net mencionados, la gestión de las conexiones locales y remotas de los flujos digitales era posible gracias al establecimiento de una infraestructura, a la manera de una sala de situación, con una serie de computadoras conectadas a cables de red, routers, switches, pantallas y proyectores de video. En Fadaiat, esta infraestructura temporal se instalaba en uno de los patios del Castillo de Tarifa. En otro proyecto posterior, Geografías Emergentes (2007), que tuvo lugar en el entorno de una central nuclear abandonada en Extremadura, esta infraestructura adquiría una dimensión escenográfica particular. En el contexto de un proyecto de intervención artística y cultural, decidimos simular el puesto de control de la central nuclear como un laboratorio participativo para reflexionar y hacer propuestas para la reutilización de la planta en otro marco económico-productivo. La central había sido parada en los años ochenta debido a la oposición popular, antes de entrar en funcionamiento, y desde entonces permanecía congelada en el tiempo como una ruina tecnológica. La particularidad de Extremadura en aquella época era ser la primera región del mundo que había optado institucionalmente por el software libre. Tomando la apuesta del Gobierno regional por un desarrollo basado en el conocimiento libre, la idea simbólica con la que trabajamos en Geografías Emergentes fue imaginar otros usos para la central nuclear abandonada que emplearan tecnologías libres. El evento se basó en un programa de actividades llevado a cabo junto con la comunidad local incluyendo talleres, performances y conexiones remotas.

Estos precedentes nos llevaron a presentar, en el 2008, la idea de Sala de Situación como proyecto en sí mismo, gracias a un premio de producción artística de LABoral Centro de Arte, en Gijón. A partir de la experiencia pionera de Cybersin en el Chile de Allende, investigamos cómo la invención de internet y los computadores personales había producido una democratización del acceso a las tecnologías de captación y visualización de datos, que posibilitó diversas experiencias de salas de situación desde la sociedad civil, con la forma de medialabs temporales influenciados principalmente por las ideas de la cibernética y el software libre.

Nuestra propuesta en LABoral consistió en una instalación (fig. 9) y unos talleres participativos (fig. 10) que, usando como caso de estudio el territorio asturiano, presentaban estas reflexiones al público, invitándolo a participar en una simulación de Sala de Situación de vocación abierta que posibilitara la producción de conocimiento común entre artistas, geógrafos, arquitectos, biólogos, economistas, informáticos y visitantes de la sala. Los datos que computábamos entonces eran feeds RSS de diversas fuentes de noticias, webs institucionales y de información independiente. Un mapa interactivo en las paredes de la sala visualizaba una serie de conflictos en marcha en la región. La instalación estuvo abierta al público un par de meses y la experiencia fue documentada en el libro Situation Room, diseñando un prototipo ciudadano de sala de situación.

Figura 10. Situation Room. Image © Hackitectura.net
Figura 10. Situation Room. Image © Hackitectura.net

Prototipando una plaza mediada por tecnologías libres 

Otra de las líneas de investigación teórica y práctica de hackitectura.net fue dedicada a explorar estas ideas aplicándolas al espacio público urbano, siendo la iniciativa más emblemática la WikiPlaza. La inspiración para el proyecto fue pensar cómo podrían haber estado equipadas las plazas para amplificar y retroalimentar acontecimientos multitudinarios en las redes digitales. Entre estos acontecimientos se encontraba la movilización del 15F del 2003, que sumó diez millones de personas en múltiples ciudades del mundo contra la guerra de Iraq, y en las que por primera vez se llevaron a cabo en el espacio público proyecciones y emisiones de video que hacían presentes las diferentes marchas en un mismo acontecimiento conectado. La idea de la WikiPlaza reunía y destilaba en un proyecto de hardware y software urbano las prácticas que habíamos ido conociendo a lo largo de aquellos años en el seno del movimiento de software libre, los hacklabs y los centros de comunicación independientes. 

La tecné de la WikiPlaza consistía en una serie de sistemas e infraestructuras que permitieran la amplificación tecnológica de una experiencia colectiva multitudinaria en el espacio urbano. Igual que la tecnología wiki, que permite editar colectivamente un texto en el ciberespacio como popularizó la Wikipedia, la plaza que imaginamos funcionaría como un hardware con un sistema operativo que ofreciera diferentes funciones editables a partir de interficies de software. 

La primera versión del proyecto fue inicialmente ideada en el 2005 para el concurso internacional de la Plaza de las Libertades de Sevilla, cuyo objeto era reordenar el espacio público frente a la estación de tren de alta velocidad de Santa Justa. Se trataba de un espacio de 30.000 metros cuadrados que debía incluir un edificio cultural cuyo programa conmemorara la conquista de las libertades en el aniversario 25 de la aprobación de la Constitución española. Nuestra propuesta fue incorporar a la idea de libertad, vinculada a la conquista de los derechos democráticos, aquellas libertades nuevas posibilitadas por la computación que nosotros mismos veníamos experimentado en los ámbitos de la cultura hacker y el software libre. En colaboración con MGM Arquitectos, ganamos el concurso internacional para aplicar este planteamiento a la Plaza de las Libertades de Sevilla. Debido a la crisis económica que se inició en el 2008 en España, el proyecto nunca llegó a realizarse. 

Figura 11. WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net
Figura 11. WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net

La propuesta de la WikiPlaza captó cierto interés más allá del concurso y en los años siguientes conseguimos varios encargos para producir una serie de prototipos a escala 1:1. El más destacado de ellos fue diseñado para la Plaza de la Bastilla en París (fig. 11) e instalado durante dos semanas en el marco del festival Futur en Seine, en el 2009. El festival tenía como objeto imaginar futuros mediados por las tecnologías digitales para el entorno del río Sena en la capital francesa y contaba con la financiación de Cap Digital, la agencia regional dedicada a las políticas públicas para la innovación digital.

Figura 12. WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net
Figura 12. WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net

La WikiPlaza de París fue una infraestructura hecha de elementos arquitectónicos ligeros, sistemas tecnológicos (hardware libre, netware y software) e interficies públicas diseñadas para ser usadas de forma participativa y abierta, que permitieran compartir conocimientos y experiencias, acceder a recursos locales y remotos y conectarse con otras personas y localizaciones. El primero de los módulos de la WikiPlaza, denominado Mille Plateaux, consistía en un estudio audiovisual para emisión de audio-video por internet, tanto de la actividad cotidiana interna como de producciones específicas incluyendo entrevistas, presentaciones y performances. Situation Room era el módulo de control de la WikiPlaza, una mesa en forma de herradura que servía de soporte para pantallas y equipos, y en la que se integraban los servidores, los puestos de gestión del streaming, además de una serie de terminales con conexión a internet para uso de los visitantes (fig. 12). El módulo Open Medialab consistía en un espacio de taller equipado para la experimentación y la investigación con tecnologías audiovisuales, centrado en desarrollo de microproyectos, talleres y demostraciones. El módulo Open Performance ofrecía el espacio y los equipos (conexiones, proyectores, mixing de audio y video, sonido, dispositivos interactivos) a disposición de artistas para la realización de sus obras o improvisaciones, como si se tratara de un instrumento espacial-tecnológico. Esta funcionalidad se reservaba a través de un formulario web de la WikiPlaza. Por último, el módulo Mapping Lab consistía en una cartografía wiki multimedia para mapear el desarrollo del propio evento y el entorno geográfico en la Plaza de la Bastilla.

Figura 13. Sistemas técnicos de la WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net
Figura 13. Sistemas técnicos de la WikiPlaza París. Image © Hackitectura.net

El diseño del esquema técnico (fig. 13) para el funcionamiento de la WikiPlaza de París incluía los diferentes elementos de hardware (computadores, tarjetas de video, micrófonos, cámaras y switches) y conexiones que constituían el sistema con sus diferentes módulos, que, en su conjunto, activaban un espacio de los flujos a escala de la plaza.

En esencia, la WikiPlaza fue un prototipo de un espacio público tecnológico concebido como un dispositivo de hardware/software/netware/wetware libre, cuyos resultados fueron documentados en el libro WikiPlaza, Request for Comments, publicado en el 2011. 

Conclusiones

Como señala José Pérez de Lama Halcón, los proyectos de hackitectura.net generaron un marco de interpretación que permitía ver la relevancia de los fenómenos de digitalización en los procesos de producción territorial, transformaciones que desde una perspectiva disciplinar tradicional resultaban invisibles o difícilmente comprensibles. También la de generar herramientas para proyectar o intervenir la nueva forma del territorio del espacio de los flujos, y hacerlo de forma crítica. Estas propuestas surgieron en parte como reacciones a computaciones hegemónicas, como en el caso de Fadaiat frente al sistema de vigilancia de la frontera (SIVE) o la Sala de Situación frente a la caja negra cerrada de la sala de control. En otros casos, como en la WikiPlaza, la idea del proyecto surgió como una espacialización de experiencias colectivas de uso de hardware, software y conocimiento libre. 

El objetivo de estos proyectos fue el de crear un imaginario de otros usos radicales de la tecnología, como acciones colectivas emancipadoras que resonaran técnica y poéticamente: ya fuera la conexión y el flujo de comunicación de video entre dos espacios conectados por los movimientos sociales en la costas de África y de Europa, la amplificación de una performance artística en una piel digital en el espacio público de una plaza o la visualización de datos en una sala de control abierta a la ciudadanía. La computación, y las interacciones físico-digitales que permitía, se convertía así en un acto de invención de mundo, capaz de tornar temporalmente la frontera en un puente wifi, la plaza en una wikiplaza y la sala de control en una sala de situación ciudadana. Estas “otras computaciones” se expresaron de manera iconográfica con los datos del ping de la conexión inalámbrica entre las orillas de Tarifa y Tánger durante Fadaiat o con las líneas de código del arranque de los sistemas de Linux de la WikiPlaza y la Sala de Situación. “Otras computaciones” para otros mundos tecnológicos posibles desde la unión de arquitectura experimental y movimientos sociales que, sin embargo, no tuvieron continuidad, no tuvieron un impacto amplio en la arquitectura tradicional o no llegaron a materializarse en proyectos permanentes de mayor calado en una escena global. La disolución del colectivo dio fin a la experiencia de hackitectura.net a finales del 2010.

Entrando ya en la tercera década del siglo XXI, las tecnologías de la computación han colonizado todos los ámbitos espaciotemporales, integrándose de manera cuasi invisible en la vida cotidiana y productiva de la mano del mercado de las telecomunicaciones y de la seguridad. El espacio de los flujos y sus territorios digitales constituyen aún más uno de los espacios de transformación más destacados de la contemporaneidad. No ha sido el objeto de este artículo abordar cómo estas realidades son confrontadas por los colectivos actuales, sino presentar para un público nuevo lo que fue la experiencia proyectual de hackitectura.net, a modo de documento histórico, con sus visiones, aprendizajes, logros y limitaciones. En el escenario de hoy, continúa siendo urgente la hipótesis de construir alianzas de base y experimentales entre grupos de arquitectura, especialistas en computación y los movimientos sociales para colectivamente entender e intervenir en los cada vez más conflictivos espacios de los flujos que habitamos. 

Notas

  1. Castells, La era de la información.
  2. Pérez de Lama Halcón, Devenires cíborg.
  3. Stallman, Software libre para una sociedad libre.
  4. Himanen, La ética del hacker y el espíritu.
  5. Pérez de Lama y Halcón, Devenires cíborg.
  6. Deleuze y Guattari, Mil mesetas: capitalismo y esquizofrenia.
  7. Hardt y Negri, Multitud: guerra y democracia, y Hardt y Negri, Imperio.
  8. Pérez de Lama Halcón, Devenires cı́borg.
  9. Ibid
  10. DeSoto, Situation Room.
  11. Moreno Páez et al., Wikiplaza: Request for Comments.
  12. Ibid.
  13. Ibid.
  14. Pérez de Lama Halcón, Emergencia de la ciudad digital.

Bibliografía 

  1. Castells, Manuel. La era de la información. Madrid: Alianza, 1997.
  2. Deleuze, Gilles y Félix Guattari. Mil mesetas: Capitalismo y esquizofrenia. 5.ª ed. Valencia: Pre-Textos, 2002.
  3. DeSoto, Pablo. Situation Room: Diseñando un prototipo de sala de situación ciudadana. Barcelona: DPR-Barcelona, 2010.
  4. DeSoto, Pablo y Pilar Monsell. Fadaiat: Libertad de movimiento, libertad de conocimiento. Málaga: Cedma, 2007.
  5. Hardt, Michael y Antonio Negri. Multitud: Guerra y democracia en la era del imperio. Barcelona: Debate, 2004.
  6. Hardt, Michael y Antonio Negri. Imperio. Barcelona: Paidós, 2005.
  7. Himanen, Pekka. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. Barcelona: Destino, 2004.
  8. Moreno Páez, Sergio, José Pérez de Lama Halcón, y Laura Benítez, orgs. Wikiplaza: Request for Comments. Barcelona: DPR, 2011.
  9. Pérez de Lama Halcón, José. Devenires cíborg: Arquitectura, urbanismo y redes de comunicación. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2006.
  10. Pérez de Lama Halcón, José. Emergencia de la ciudad digital: Recuerdos y valoración de 30 años de digitalización entre lo banal y lo epocal. Sevilla: Universidad de Sevilla, 201
  11. Stallman, Richard. Software libre para una sociedad libre. Madrid: Traficantes de Sueños, 2007.

Sobre este autor/a
Cita: Pablo DeSoto. "Los proyectos de hackitectura.net para la frontera, la plaza y la sala de situación" 22 jul 2021. ArchDaily Colombia. Accedido el . <https://www.archdaily.co/co/965553/los-proyectos-de-hackitecturet-para-la-frontera-la-plaza-y-la-sala-de-situacion> ISSN 0719-8914

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