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El cliente quería construir una mansión, donde su familia pudiera pasar su tiempo libre juntos de manera íntima y rodeados de naturaleza para practicar sus pasatiempos favoritos y relajarse. Los intereses de los miembros de la familia son diferentes y requieren mucho espacio. El propietario encontró el lugar perfecto para realizar su proyecto: un encantador parque privado en las afueras del pueblo, fundado originalmente como un parque inglés. Cuando comenzó el proyecto, parecía un misterioso jardín cubierto de vegetación. El parque con una superficie de 33.000 metros cuadrados fue fundado en los años 50 al estilo de los parques ingleses como parte del complejo de villas que está adyacente a la fábrica textil. A lo largo de la frontera norte fluye un arroyo, que originalmente era un molino. La vegetación cultivada existente consiste predominantemente en sicomoros y otros preciosos árboles de hoja caduca en composición libre. El área del terreno y la escala monumental de la vegetación existente permitieron considerar la generosa escala de la casa, insertada con sensibilidad en el espacio natural. Las nuevas intervenciones en este entorno serán monitoreadas desde arriba por sus viejos habitantes, los árboles, quienes inspiraron la idea de comunicación entre los antiguos y los nuevos residentes: conexión visual entre el interior de la casa y los árboles. Las formas simples de la casa no compiten con su entorno natural, si no que lo complementan. Ver más Ver descripción completa
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