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La renovación de este departamento es para una pareja de 50 años, a quienes les encanta leer y conservan una colección considerable de libros. Su deseo era pasar una vida activa con los libros en un espacio abierto como una sala de estudio. Esta simple frase del cliente "Los libros me liberan" surgió durante una conversación informal y se convirtió en un punto de partida para este proyecto. Como reconocí que para el cliente, la experiencia de lectura no es solo una acumulación de conocimiento sino también una expansión del pensamiento y el acto de capturar y mapear el futuro, mi pregunta entonces, fue cómo conectar el sentido de libertad a través de la lectura y la experiencia espacial del habitar. Esto me llevó a la idea de crear un espacio libre del peso de los libros. La propuesta es dividir libremente el estudio con estanterías y armarios que no están conectados al techo ni al piso y sirven suavemente como paredes. Al tener objetos que flotan en el aire, ya no funcionan como separación de las habitaciones, sino que conectan todo como un espacio fluido. Ver más Ver descripción completa
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