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La arquitectura continuamente se adapta a nuevas necesidades, que están ligadas a cambios sociales, económicos, tecnológicos, políticos y demográficos. En este sentido, el envejecimiento de la población es uno de los cambios más destacados del siglo XXI: El aumento en la esperanza de vida y la disminución de las tasas de fertilidad significan que la población de mayor edad es cada vez más numerosa. ¿Cómo puede la arquitectura ayudar a brindar una mejor calidad de vida, promover autonomía, dignidad y bienestar de las personas mayores? Esta tendencia ha llevado a pensar y rediseñar muchos aspectos de la atención médica, el diseño de hospitales y en general apuntar a ciudades accesibles. Sin embargo, estudios enfocados en el bienestar psicológico de la población mayor que vive de forma independiente, muestran los efectos negativos de la soledad, el aislamiento social y dificultades en cuanto a necesidades de autocuidado. Ver más Ver descripción completa
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