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Arquitectura con ambiente propio. Ejemplarmente amoldada al terreno, con una propuesta serena de líneas equilibradas e inclusas, se resuelve una obra con un contexto propio, haciendo suya la indisoluble solución entre la obra y su entorno. Se trata de una construcción disuelta en un contexto urbano consolidado, emplazada en una parcela esquinera de mil metros cuadrados aproximadamente, y con una variedad de árboles propios, mismos que se convirtieron en condicionantes del proyecto, donde la casa se amolda con facilidad, perturbando lo menos posible la riqueza de su entorno con volúmenes de semejanza prismática. Volúmenes de superficie rectangular, perpendiculares entre sí, y que albergan todo un programa de espacios destinados a fusionarse en una vivienda de fin de semana, implantada en una localidad de clima caliente a 1270 metros sobre el nivel del mar. Ver más Ver descripción completa
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