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En algunos casos, la cubierta puede convertirse en el elemento con la principal carga expresiva de un proyecto arquitectónico. La bóveda catalana -también conocida como bóveda tabicada valenciana- se estableció como un recurso constructivo de alta popularidad en las regiones de España a partir del siglo XIX, presentándose como una solución adecuada para la construcción de viviendas por su bajo costo material y su gran velocidad de ejecución. Con la capacidad de salvar luces de incluso treinta metros por módulo, esta técnica logró adecuarse a los requerimientos de la arquitectura industrial, empleándose incluso en talleres, fábricas y depósitos. En los años 50, las búsquedas asociadas al lenguaje arquitectónico y la expresividad de los materiales promovieron el desarrollo de nuevas investigaciones en torno a esta técnica. Diversos arquitectos lograron encontrar en este gesto proyectual y en el ladrillo una solución óptima para incorporar a su arquitectura la capacidad plástica y expresiva de las técnicas tradicionales -basta con recordar el proyecto para La Ricarda de Antonio Bonet, o la experimentación abordada por el propio Le Corbusier en la Maison Jaoul-. En la actualidad, aún son muchos los arquitectos y arquitectas que continúan investigando este sistema y optan utilizarlo en sus proyectos, fusionándolo con técnicas contemporáneas. Ver más Ver descripción completa
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