Agrandar imagen | Ver tamaño original
Situado en un barrio construido en la segunda mitad del siglo XX, entre el centro histórico y la playa, este edificio es el resultado de trabajar con el contexto, un ejercicio de integración y cuestionamiento de las espacialidades, ambientes y modos de habitar del lugar. Interpretamos libremente la arquitectura del pueblo, la vernácula que pervive, la que persiste en nuestra memoria y la que está por llegar. A partir del patio, se experimenta con la tipología para asemejar la residencia temporal a la idea de casa, en la que la fluidez y la relajación de los límites dentro/fuera construyan las relaciones espaciales y ambientales. Así, se potencian las estancias exteriores —patio, zaguán, galerías y azotea, y su relación tanto con los alojamientos como con la calle y el denso paisaje de las cubiertas. La pieza urbana se proporciona para encajar en la escala doméstica del barrio, materializándose esencialmente como un volumen de planos blancos tersos y recortados, subrayando su identidad en la potente curvatura de su chaflán. Las infinitas posibilidades del color blanco fundidas con la poderosa luz del atlántico gaditano enfatizan todo lo que este edificio quiere ser y aportar, incluso su respuesta a lo ornamental. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir