Agrandar imagen | Ver tamaño original
Un requisito reglamentario de la ciudad de Rosario que exige la utilización de muros medianeros de mampostería portante de ladrillos hasta los doce metros de altura es el punto de partida de un trabajo de investigación sobre la mampostería portante y el ladrillo común como unidad constructiva básica. Adicionalmente, la decisión de trabajar con la mampostería vista responde a una continuidad contextual con las construcciones de la ciudad, el aprovechamiento de la maestría lograda por la mano de obra local en la técnica de ladrillo a la vista y el buen mantenimiento de sus superficies en el tiempo. El proyecto de esta vivienda urbana en tres plantas prioriza una pisada compacta que deje la mayor cantidad de terreno libre, a la vez que adaptarse a un sector urbano con alturas en aumento. Tres muros perpendiculares a la calle son los elementos estructurales que definen dos crujías de distinto ancho en las cuales se alojan los espacios de uso. Una escalera paralela a la fachada conecta los tres niveles. Muros de mampostería visto perforados cierran también el frente y contra frente de la vivienda. Todos los muros son monolíticos de 45 cm o 30 cm de espesor, sin aislación térmica o hidrófuga interior o exterior, logrando las condiciones de confort necesarias gracias a la masa del muro y una junta de cemento impermeable. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir