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El alza del pasaje del Metro de Santiago en 30 pesos (4 centavos de dólar) fue el inicio de un descontento social en Chile que, tras días de evasiones masivas y manifestaciones espontáneas, explotó el viernes 18 de octubre. Ese día el sistema del Metro colapsó, las protestas se multiplicaron y los saqueos e incendios se salieron de control. Esa misma noche, el Estado de Excepción Constitucional declarado por el Presidente Sebastián Piñera cerró un viernes oscuro. El descontento social tomó las calles de Santiago por sorpresa, pero rápidamente reconocimos que el alza del pasaje destapaba la rabia, injusticia y desigualdad acumulada por las clases medias, vulnerables y pobres en un país que crece, pero que reparte mal su riqueza. Sin tener voceros ni banderas oficiales, y con manifestaciones diarias en todo el país, el pasado viernes 25 de octubre 1,2 millones de personas se reunieron en Plaza Italia, el simbólico centro de gravedad de Santiago, para exhibir la fuerza de un movimiento socialmente transversal. Ver más Ver descripción completa
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