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Siendo la arquitectura esencialmente espacio, el lenguaje utilizado por sus arquitectos, lo organiza, lo relaciona, adjetiva los límites, adjetivando el espacio. La organización del espacio interior sigue diferentes patrones, a veces enfatiza su compacidad, otras, lo expande o envuelve un espacio central, recupera tradiciones o inicia nuevas interpretaciones, dando vida a la volumetría. Altera enfoques funcionales convencionales, busca la poética del recorrido, incluye la sorpresa. Según el lugar, la volumetría es compacta o extendida, se adapta a la topografía, se funde o se diferencia de su entorno, pero jamás ignora el paisaje. En la ciudad, unas veces se abstrae y vive hacia el interior, otras, potencia la relación con la calle, buscando continuidades y propiciando encuentros. Trabaja la luz, más allá de lo funcional, para exaltar límites, formas, materiales, texturas y colores, con potentes juegos de luces y sombras, o la deja pasar de manera indirecta, tamizándola, creando sutiles atmósferas espaciales. Trabaja los materiales, en especial el ladrillo protagonista de estas obras, explorando creativamente sus cualidades expresivas y constructivas. Se busca que la arquitectura maximice recursos aprovechando las condiciones del lugar que sea sustentable, que utilice nuevas tecnologías, reutilice materiales o prefabrique componentes, que conserve su lenguaje por largo tiempo, como testigo de su tiempo. Ver más Ver descripción completa
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