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Al pie de la cordillera de Waitakere se ubican dos estructuras a dos aguas, revestidas en madera. Una al lado de la otra, abriendo espacios para patios, cocina y un fogón. Los revestimientos de tableros de madera nativa y el techo de tejas cubren las masas de hormigón in situ, que encierran los espacios interiores. El cliente había estado recolectando madera vintage durante años, almacenándola en diferentes partes del país – vigas grandes, pallets de madera nativa – y tenía un suministro masivo de madera de totara. Al tener esta gran colección pensamos en utilizarla para la construcción de su casa. Teniendo un mosaico de maderas diferentes pensamos en cómo podríamos juntarlas sin generar un desastre.  La madera, si bien puede usarse para crear solidez, calidez y masa, también puede ser increíblemente fina y esa es la tensión con la que jugamos, y ciertamente disfrutamos del resultado. Si bien hay algunos elementos muy grandes y rústicos, hay una finura y una ligereza en el recinto y en la superposición de capas. Ver más Ver descripción completa
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