Agrandar imagen | Ver tamaño original
Se trata de una reforma de una vivienda en planta baja en el barrio de Sants, que funciona como casa-taller. Se aprovecha la geometría en chaflán del edificio del siglo XX, que ofrece un espacio diáfano en contacto con la calle y un espacio más recogido iluminado a través de un patio que queda abierto al interior de la manzana. Se derriban los tabiques originales, dejando la estructura de muros de carga vista, que define una sucesión de diversos espacios conectados entre sí. Las estancias se acomodan en este esqueleto, se suprimen los espacios de circulación, y se realizan oberturas puntuales para llevar la luz al interior de la vivienda. Se equipa el perímetro interior de la casa, definiendo baños y espacios de almacenaje mediante la construcción de paramentos de bloque de hormigón, que quedan vistos. Esta estrategia aprovecha la gran altura interior de 3,80m, permitiendo la aparición de altillos en puntos en los que las construcciones no llegan al techo, introduciendo la 3a dimensión dentro de esta envolvente. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir