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El paisaje que rodea la casa es un lugar único, donde todos y cada uno de sus rincones pueden ser celebrados. El proyecto opta por una estrategia doble: construir unos miradores hacia tres puntos concretos y distantes entre sí, a la vez que se construye un lugar central, nodal, resguadado pero abierto al exterior, y que tiene una exposición total a los diferentes ambientes que la propia arquitectura delimita. La estrategia arquitectónica se desarrolla también a través de la materialidad del proyecto: por un lado con decisiones que tienen que ver con mantenimiento , estructura y compor- tamiento térmico; y por el otro, por decisiones matéricas que resultan al plantearse el peso visual que la arquitectura debe tener en paisajes tan recónditos como el que ocupamos. El hormigón será sin duda un punto de partida, por su alto rendimiento estructural frente a una topografía cambiante en uno de los costados de la casa; es además indiscutible su buen comportamiento a lo largo de los años, y su baja necesidad de mantenimiento. La masa tér- mica del material es positiva debido a los saltos térmicos en la zona; y la incorporación de grandes vanos de ventanas cruzadas permiten generar puntualmente ventilaciones cruzadas que otorgan al proyecto un alto confort térmico a lo largo de los diferentes momentos del día, al igual que a lo largo del año. Ver más Ver descripción completa
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