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Este artículo fue publicado originalmente por Metropolis Magazine, bajo el título "Inside the Design of Norway’s Most Controversial Building" ("Al interior del diseño del más controversial edificio de Noruega"). El sol se está poniendo rápidamente sobre una colina casi congelada a ocho kilómetros de Oslo. Nombrado Kikkut en honor a una casa ahora demolida, el terreno de Ekely —la antigua propiedad de Edvard Munch— está rodeado de restos cubiertos por graffitis junto a algunas flores silvestres de la primavera noruega. A unos 150 metros al norte del taller de invierno de Munch, es difícil creer que este sea el sitio propuesto para A House to Die In (Una casa donde morir), una de las obras propuestas más controversiales en la historia reciente de Noruega. A House to Die In es idea del enfant terrible del arte noruego, Bjarne Melgaard: una escultura viva y luminiscente que parece un OVNI que funciona como taller y hogar del artista y sus padres. Con el apoyo financiero de dos de las más poderosas inmobiliarias del país, Selvaags y Sealbay A/S —amigos de toda la vida del artista que también aportaron con el terreno en la periferia de Oslo—, Melgaard se acercó a Snøhetta en 2011 con su idea para una obra de arte, taller y el lugar donde espera vivir sus últimos días [N. del T.: Nacido en 1967, Melgaard tiene 50 años]. Ver más Ver descripción completa
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