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En esta oportunidad el Blog de Fundación Arquia, junto al artículo del arquitecto y docente Santiago de Molina, hacen un llamado a quien quiera ser arquitecto próximamente, a sostener una culta desconfianza por casi todo, a tener el valor de no fiarse de nada y a hacer el esfuerzo por mantener y alimentar una imaginación cultivada. “¿Si yo tuviese que enseñarles arquitectura? Es una pregunta bastante embarazosa…” confesaba Le Corbusier hace tiempo. Eso sí, se lanzó a ello con el entusiasmo de quien tenía que ganar la batalla contra la arquitectura clásica. Sin embargo ¡cuánto han cambiado las cosas!… Habría que ver a Le Corbusier dirigiéndose hoy a algún estudiante que esté haciendo su fin de carrera… Si alguien quisiera ayudar a esos estudiantes lo primero que debería es hacerse una observación a sí mismo: nadie antes ha aprendido arquitectura como hoy lo hacen ellos. Nuevos contextos, nuevas tecnologías y formas de relación social, una revolución en el modo y en los lugares donde se produce la misma arquitectura, hacen que apenas haya certezas sobre las que guiar a nadie. El único consejo a los estudiantes actuales o del futuro sería, pues, que no se fiaran demasiado de nada. Ni siquiera de quien tratara de darles consejos. Ver más Ver descripción completa
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