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En tiempos en los que los usuarios de nuestros proyectos valoran enormemente la apertura, la iluminación natural y las vistas hacia el exterior, el vidrio predomina en los revestimientos exteriores de los edificios en todo el mundo. Esto nos obliga a buscar opciones que nos permitan manejar el exceso de radiación solar y mantener un correcto confort térmico en todas las estaciones, sin obstruir las vistas u oscurecer los espacios interiores. Las mallas metálicas prefabricadas entregan una serie de cualidades que pueden funcionar correctamente en conjunto con el vidrio. Aquí presentamos 8 consejos para trabajar con este material y obtener lo mejor de sus posibilidades. 1. Evita ver la malla como un 'objeto externo' que se ajusta a una fachada previamente definida Para funcionar correctamente, la malla metálica debe diseñarse en conjunto con el resto del edificio, respondiendo a sus diferentes niveles, orientaciones, funciones interiores y otras especificidades. De esta manera, podrás sacar la mayor ventaja posible de su flexibilidad y sus beneficios. Sin embargo, la malla permite renovar, actualizar o modernizar fácilmente edificios existentes; en estos casos, es esencial considerar las condiciones preexistentes para lograr una aplicación efectiva. Ver más Ver descripción completa
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