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La siguiente publicación apareció originalmente en Next City con el título 'Embracing the paradox of planning for informality', y es el número dos de cuatro publicaciones del trabajo de Gehl en América Latina.  En esta, Mayra Madriz -asociada en Gehl- y Jeff Risom -socio y director general de Gehl US- evidencian su paso por la Villa 31 en conjunto con cinco lecciones de diseño que han aprendido del asentamiento informal más emblemático de Buenos Aires. Una interesante y compleja historia acompañada por las ilustraciones del argentino Fernando Neyra. Fuimos a Buenos Aires con la tarea de ayudar a rediseñar el asentamiento informal más emblemático de la ciudad y acabamos valorando lo que sus residentes ya habían construido. Los planificadores y diseñadores urbanos a menudo encaran a una incómoda paradoja: la gente suele preferir los vecindarios que se han desarrollado orgánicamente, gracias a las contribuciones de muchos, sobre aquellos planificados por un pequeño grupo de expertos. A los urbanistas les encanta usar términos como ‘orgánico’, ‘espontáneo’ y ‘auténtico’; sin embargo, tienden a planificar y diseñar áreas que restringen esas mismas características. Nos enfrentamos de modo muy explícito a esta paradoja cuando Gehl, la compañía en donde trabajamos como diseñadores urbanos, recibió una invitación del gobierno de Buenos Aires a brindar asesoría sobre diseño en un ambicioso proyecto, liderado por la Secretaría de Integración Social y Urbana de la ciudad, para el redesarrollo del asentamiento informal más emblemático de la capital argentina. El plan busca convertir la Villa 31 -villa, en argot argentino, significa barriada- en un vecindario, un barrio propiamente dicho. Ver más Ver descripción completa
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