Pequeño homenaje a la vida y obra del arquitecto Eduardo Castillo, por Germán del Sol

Exposición 'Un lugar extraño y luminoso'. Image vía arqecastillo.blogspot.cl

La obra de Eduardo Castillo transita con fluidez entre el arte, la ruralidad y los paisajes geográficos y periféricos de Chile, siempre desde una visión global en la que el contexto cultural y la memoria son esenciales para concretar la arquitectura.

La influencia que tuvo su formación como carpintero junto a su padre, marcó su forma de desenvolverse profesionalmente con la utilización de materiales tales como maderos, clavos, telas y planchas metálicas unidos por técnicas que vienen a reafirmar su atadura al paisaje rural chileno. El reflejo de esto, además de sus edificaciones, fueron las exhibiciones escultóricas que realizó en distintos países, como la exposición 'Sonido Opaco' en Ciudad de México el año 2013.

Exposición 'Sonido Opaco' - México 2013. Image vía arqecastillo.blogspot.cl

Su partida, sin duda ha dejado un vacío en la escena nacional. Con su sencillez y extrema sensibilidad, Eduardo dejó un legado en nuestro ámbito arquitectónico, marcando además la vida de aquellos que tuvieron la fortuna de trabajar junto a él, asistir a una de sus clases o compartir una conversación.

Uno de los arquitectos con que Eduardo tuvo una estrecha relación tanto profesional como personal, es el destacado arquitecto chileno Germán del Sol (1949), Premio Nacional de Arquitectura del año 2006. 

En este vínculo profesional confluían sus intereses comunes, como la poesía y la imagenología de sus obras que son reconocidas por una íntegra relación con la geografía chilena y fundamentales en su aproximación al objeto construido. Ejemplo de esto, fue la Exposición para la Bienal de Arquitectura el año 2006, año en el que Germán del Sol fue nombrado Premio Nacional de Arquitectura, y juntos diseñaron la presentación de lo que Castillo denominaba 'una arquitectura sin purezas'.

Exposición Germán del Sol + Eduardo Castillo Bienal 2006 de Santiago de Chile. Image Cortesía de Germán del Sol

Además de la construcción de obras arquitectónicas y exhibiciones en conjunto, Germán y Eduardo tuvieron la posibilidad de compartir en el ámbito académico al impartir un taller en el TEC de Monterrey, México, experiencia que Germán del Sol hoy recuerda, a través de un "pequeño", pero sensible homenaje a la vida y obra de Castillo, en el escrito ‘Corazón de Piedra Verde’. Te invitamos a tener un momento de quietud para que te sumerjas en las palabras que Germán del Sol ha dedicado a su amigo y compañero Eduardo Castillo:

La lluvia corre por el piso de piedras
de la explanada de la escuela de arquitectura
del Instituto Tecnológico de Monterrey.
El agua corre bajo las maquetas
sobre enchufes boca abajo
que con Eduardo Castillo,
tratamos de enderezar.

Los alumnos explican sus proyectos
de casas y lugares de trabajo
para jóvenes discapacitados intelectuales,
que la fundación Andares prepara,
para llevar una vida tan plena como puedan.

Exposición Germán del Sol + Eduardo Castillo Bienal 2006 de Santiago de Chile. Image Cortesía de Germán del Sol

Sus necesidades son las mismas,
igual que todos necesitan
una buena casa y de un trabajo
en un lugar como todos esperamos.

El primer obstáculo para ellos
es aprender a sentarse,
nos cuentan las directoras,
aprender a quedarse quietos,
a detenerse en algo,
que es lo primero que uno debe aprender:
porque el niño, lo que quiere es jugar.
no mirar,
“mucho mirar y poco jugar”…
dijo mi hijo Matías después de un viaje
en auto a Chiloé donde llovía y llovía.

© Marcelo Sarovic

El niño que hay en nosotros
no quiere dejarse domesticar,
crecer, ni ser mayor,
no quiere madurar,
y hacerse cargo de su vida
para que dependa de el,
sino depender de otros
para poder disculparse.

El discapacitado mental,
que todos somos en alguna medida,
necesita aprender a ser libre,
y a hacerse responsable,
porque eso lo hace mas feliz.

Capilla L' Animita por Eduardo Castillo (1997). Image vía arqecastillo.blogspot.cl

Y, a andar se aprende andando.
Caminando del brazo, pero caminando.
Paciencia dice Andares,
para que cada uno se tome su tiempo.
Para aprender a liberarse,
y al mismo tiempo aceptar un jefe,
que los dirija en un trabajo útil,
pagado justamente,
que no es pagarles mas si hacen menos,
sino pagarles lo que hacen…

Aprender a no dar lástima,
ni querer recibir la caridad pública,
sino afecto verdadero
que es aquel que no se contenta con poco,
pide más, espera y sueña,
y se alegra, pero no así no más.

Exposición Germán del Sol + Eduardo Castillo Bienal 2006 de Santiago de Chile. Image Cortesía de Germán del Sol

Los alumnos llenos de buenas intenciones,
demasiadas tal vez,
para un proyecto tan lúcido y apropiado,
que no se tira la manta al hombro
para resolverlo todo de una vez,
apurado y ligero,
sino aprendiendo despacio,
a ayudar poco a poco con paciencia.

Los alumnos puras  buenas intenciones
en si mismas sin medidas,
sin proporción con el encargo,
sin evaluar las decisiones
sin calcular los costos,
volando ambiciosos,
bien lejos, en los primeros vuelos.

Exposición 'Un lugar extraño y luminoso'. Image vía arqecastillo.blogspot.cl

En arquitectura la intención
sin duda esta primero.
Pero luego se contrasta con el dibujo
que se aproxima a la obra,
como un cazador furtivo
a su presa,
no nunca directo al grano,
para no espantar lo que busca,
que se desconoce y se esconde,
y se le escurre entre las manos.

Los intentos son ambiciosos,
pobres los resultados.
Tendrá que ser así
para aprender,
porque a quien nada espera
nada le llega.

© Marcelo Sarovic

Porque para descubrir
algo que valga la pena,
tal vez, haya que atreverse a buscar
mas allá de los límites conocidos,
de los prejuicios arraigados,
de los lugares comunes aprendidos.

Tal vez, para descubrir algo que valga la pena,
haya que aprender a fracasar contentos,
en la esperanza de que todo acierto,
esta constituido de un 99% de fracaso.

Exposición 'Sonido Opaco' - México 2013. Image vía arqecastillo.blogspot.cl

Pero quizá, haya que aprender también
que toda búsqueda si pretende ser fecunda,
requiere interiorizarse con lo que se busca,
saber algo que ayude a reconocerlo,
como uno aprende a conocer primero
las pisadas, o las costumbres del animal
o el canto del pájaro, que quiere ver.

No se puede descubrir algo
de lo que nada se conoce,
aunque sea por nostalgia o por intuición.
Por eso sus emisarios que no conocían el caballo
le contaban a Moctezuma,
que los españoles venían montados en venados.

Capilla L' Animita por Eduardo Castillo (1997). Image vía arqecastillo.blogspot.cl

Tal vez sólo aquellas piedras,
a las que se les descubre una interioridad,
o sea una propiedad que nos interna en lo que son,
pueden dar de si a golpes,
una flecha de obsidiana,
una máscara de jade,
o un corazón de piedra verde de turquesas.

Tal vez porque solo a golpes bien orientados,
hacia el descubrimiento de su propia interioridad,
llegan a ser plenamente lo que son.

Octubre 2017
Germán del Sol

Sobre este autor/a
Cita: Fernanda Amaro. "Pequeño homenaje a la vida y obra del arquitecto Eduardo Castillo, por Germán del Sol" 24 oct 2017. ArchDaily Colombia. Accedido el . <https://www.archdaily.co/co/882148/pequeno-homenaje-a-la-vida-y-obra-del-arquitecto-eduardo-castillo-por-german-del-sol> ISSN 0719-8914

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