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En la Mesopotamia Argentina, al Noreste de la Provincia de Misiones y a una hora de las Cataratas de Iguazú, se están construyendo una serie de edificios autosuficientes -diseñados por el Estudio Borrachia Arquitectos- como parte de un emprendimiento integral de eco-turismo llamado Karadya Bio-reserva. Promovidos por una pareja de biólogos en el corazón del corredor biológico que une o separa a los parques naturales provinciales Urugua-í y Foerster, en una zona única en el mundo por su biodiversidad y características ambientales, estos edificios reflexionan acerca de la necesaria relación simbiótica entre naturaleza y arquitectura*. Se desarrolló una exhaustiva mirada sobre la selva, analizando sus diferentes estratos, y la flora y la fauna que se desprenden de ellos; y un concepto claro, totalmente preservacionista: que la arquitectura no altere en nada estos ecosistemas, sino que los potencie o que participe como una pieza activa del conjunto. Esto se sumó a las premisas que surgen del tipo de turismo que se intenta desarrollar, permitiendo que cada uno de los edificios se relacione con la selva, sus estratos y particularidades, activando mecanismos de cohesión y colocando al habitante como un observador/testigo de los procesos naturales de los que los mismos edificios participan. Ver más Ver descripción completa
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