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Se presenta un proyecto de arquitectura bajo las siguientes condiciones. Una pareja ha comprado una de las contadas fincas urbanas con vistas al mar que quedan sin edificar en la costa del Cantábrico. Después de peinar cada pueblo costero desde Plentzia hasta San Vicente de la Barquera durante casi un año encontraron el lugar que buscaban en una urbanización creada en los años setenta junto a Loredo, un pueblo playero satélite de Santander en el municipio de Ribamontán al Mar. La parcela 21 de la Urbanización El Bosque tiene una pronunciada pendiente hacia un acantilado de 30 metros donde rompe la mar. El viento del Noroeste es una presencia violenta casi constante que no deja crecer ningún árbol sin resguardo. Cuando un seco castellano llega allí se pregunta porqué todas las casas están construidas en las laderas sur, dando la espalda al mar. Lo que sucede es que el sol es lo más apreciado por los montañeses que se construyen una segunda casa por aquí, mientras que el mar es para ellos algo evidente. “Nosotros, sin embargo venimos de lejos buscando el mar, el viento, las olas y entonces, a pesar de ir contracorriente, decidimos quedarnos en la 21”. 90 x 50. 4500 m2 con una edificabilidad del 8%, es decir, 360 m2 construibles. Ver más Ver descripción completa
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