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A medida que se asciende por el camino, rodeado de viñedo, el emplazamiento se presenta como una pequeña loma, de contornos suaves, posada en reposo sobre la inmensidad del paisaje. Un lugar silencioso, surcado únicamente por los ecos de la memoria, de las huellas infligidas inexorablemente por el tiempo. Trazas que se desdibujan pero que pertenecen al lugar. La intención, desde un principio, será la de rememorar y enfatizar estas preexistencias; contextualizarlas, situarlas y relacionarlas, para integrarlas finalmente al proyecto. Redefinir un nuevo programa, implementar una nueva estrategia, para la creación de un nuevo lugar y unas nuevas trazas; de este modo, enlazar lo antiguo con lo nuevo: “intercambiando el pasado como proyecto y el futuro como memoria” (...) Paul Ricoeur El paisaje se presenta en toda su amplitud. Es en una pequeña loma dentro del paraje natural del Valle del Duero, donde se sitúa el proyecto. Una zona de orografía y contornos suaves, destinada casi en su totalidad a la producción vitivinícola y ganadera. La bodega se emplaza en el culmen del denominado Pago de las Bodegas, lo que proporciona resguardo frente las heladas y excelentes vistas; se encaja en el extremo S-O, en una zona árida y poco funcional debido a una formación silíceo-rocosa localizada en el subsuelo, que conforma un desnivel de cuatro metros. Alrededor, campos de viñedo que se funden con pinares. Ver más Ver descripción completa
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