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Un claro verde rodeado de bosque era el único contexto para levantar una pequeña casa. De ahí nace la idea de "esculpir" un pedazo de sitio cubierto de hierba, moverlo hacia arriba y tratarlo como techo para disponer todas las funciones requeridas por debajo. Cuando todo estaba listo, al cliente se le ocurrió otra solicitud, encargando un poco de espacio para un pequeño estudio de grabación y un conservatorio. Este último se obtuvo mediante la vinculación de la planta baja con el techo de hierba a través de una "incisión" en el plano verde y su "flexión" hacia abajo, hacia el interior del edificio. Este procedimiento transformó el techo en un atrio, al que se accede únicamente a través del interior de la casa. Sin embargo, a diferencia de un atrio típico, el espacio creado tiene todas las ventajas de un jardín exterior sin dejar de ser una zona interior y privada. Ver más Ver descripción completa
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