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La farmacia se encuentra en Vila Real, en el centro norte de Portugal y es parte de una zona periférica de la ciudad donde el ambiente no tiene una imagen consolidada y uniforme. A falta de referencias externas, se optó por crear un edificio con un carácter abstracto y neutro, reforzada por la ausencia de aberturas. Con una planta ovalada, los dos niveles están totalmente recubiertos de aluminio corrugado y perforado. La única abertura directa al exterior es la entrada principal que da acceso al área de ventas. Al cambiar la luz interior y el símbolo de la farmacia, el edificio adquiere dinámica, lo que permite la variación de la imagen del día a la noche. La tienda no sólo vende medicamentos sino que también cuenta con su propio laboratorio para componer medicamentos. Ver más Ver descripción completa
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