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Ya en 2006, el arquitecto e ingeniero Peter Van Impe estaba buscando un lugar para acomodar su oficina recién fundada. Tropezó con una casa situada en el borde del parque de la ciudad de Tienen. Después de varias visitas al terreno, de apenas 60 metros cuadrados, se decidió que era adecuado para la construcción. La nueva construcción es un ejemplo de cómo utilizar cada metro cuadrado al máximo. La fachada de grandes ventanales, puede ser aierta totalmente en los días soleados. En el interior, una escalera de acero negro perforado conecta la oficina y los espacios de vida, manteniendo y reforzando la transparencia como principio de la casa. Considerando que la oficina se compone de una combinación de colores blancos y negros, los espacios de vida utiliza materiales más cálidos como el bambú. Las paredes están compuestas de bloques de hormigón pintados de gris, que de a poco cambian de color dependiendo de la cantidad y la dirección de sol que entra en la casa. El dormitorio y el baño se dispone en el nivel más alto, que también cuenta con una terraza en la azotea con vistas a uno de los bulevares de Tienen. Ver más Ver descripción completa
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